4to CapÃtulo de 6 del Regreso. “La corbata”. (General)
Aun seguÃa de vacaciones y conservaba dinero de mi último cobro.
Asà que buscando en mi invaluable foro de Baires, me di a la tarea de investigar dónde estaba el Bar la Corbata.
Unos compas de este foro ya me dieron los datos. El sitio está a 4 cuadras del metro San Pedro de los Pinos. Caminando por calle 4 hacia el periférico. Pasan esta avenida, cruzan la antigua vÃa de ferrocarriles. Suben la cuesta y en la esquina está el table “La Corbata”.
La primera vez que fui no me gustó. Esta vez me pareció mejor. Parece que le invirtieron un poco a la decoración. El interior está mejor que el Mirog y el Azteca juntos.
Ese dÃa era jueves y llegué a las 7 pm. Traté de entrar, pero los de seguridad me dijeron que aun no habÃa acceso, que hasta las 8 abrÃan y empezaban a trabajar las chicas.
Tuve que salirme. Me preguntaba qué carajos hacÃa en la hora que faltaba pues todo se veÃa muy tranquilo. Traté de buscar una tiendita. Di la vuelta completa a la calle y encontré un cibercafé.
Entré a ese lugar y pagué la hora. Estuve checando precios de celulares y leyendo reseñas de este foro, hasta que por fin dieron las 8.
Salà de ciber y me dirigà al table.
Llego. Ya habÃa acceso. Soporto la clásica báscula y acceso al lugar.
Es un tanto grande. Para esa hora habÃa poca gente pero ya varias chicas haciendo su rondÃn.
Piido una cerveza. Está en 45 pesos más impuesto. Asà me la pasé un rato. Estuve viendo a las chicas y solo unas 2 me agradaron. En eso que me aborda una gordi-buena, más buena que gorda, de cabello negro largo, grandes senos y ricas piernas. Eso sÃ, tenÃa algo de pancita. Me saluda y le noté un acento extraño.
Se sentó conmigo y me empezó a hacer la plática. Para el camarada que pregunta qué es lo que se platica, me agrada que ellas me cuenten de su vida, aunque sea mentira. Ya nos dimos datos generales. Le pregunté que de dónde era: Ella me dijo que de Brasil y sÃ, la verdad si se oÃa mucho ese acento. Algunas palabras las decÃa esta garotinha en “pseudo-portugués o portoñol”.
Allà le hice la plática o entrevista. En lugar de conversar, les pregunto sobre su vida y sus gustos. YA de allà yo les digo mis aficiones y asà suelo conversar. Me contó que no le gusta mucho la comida mexicana, por lo grasosa y por la popular carne de puerco que no acostumbran comer por esos lares. Después le cuestioné si estuvo trabajando en otro table, me dijo que sÃ. Que estaba en el Solid, pero que allà a las chicas les pedÃan dinero o cuota para seguir trabajando y a las internacionales les cobraban una cuota extra por arreglarles sus papeles. Ella según se cansó de eso y se fue a probar suerte en otros tables. Mi hipótesis es que ella subió de peso y la quitaron de ese lugar.
Se dejó tocar la pierna y las caderas; solo daba besos de piquito. Me pidió un cigarro y me dijo que allà te dejaban fumar. Como no acostumbro fumar, pues compré en el tugurio una cajetilla de Marlboro rojos. No lo recomiendo, $50 pesos me costaron.
Estuvo fumando. Me acariciaba mi amiguito y me sacó el sablazo: Mi invitais una coupa> Raro acento, de carita parecÃa más mexicana que nada, pero esas caderas prominentes si le denotaban que era de Brasil.
Nada más por el morbo de estar con una internacional, pues se la invité. La copa para ellas está en 140 más el clásico extra. Ella pidió AnÃs. Se lo sirvieron y la albureé: Te sientes bien tomándote tu anÃs> Ella me dijo: Si esta bueno.
Seguimos platicando. Ya le pregunte si hacÃa salidas. Me dijo que sÃ. Que me cobraba 2000 por 2 hrs. Se me hizo muy caro para el cuerpo un tanto pasadito de carnes. Por cierto, su nombre es Aline.
Me dio su número de celular para llamarle. Me dijo que a finales de julio iba a celebrar con sus amigas brasileñas la independencia de ese paÃs en un Restaurante.
Le pregunté que si podÃa ir yo también. Me respondió que sÃ, que solo me cobraban el cover y lo que quisiera comer.
Seguimos platicando. Traté de aprovechar el poco faje que me permitió. Me contó que allà trabajaba una japonesa y una española y me dijo que esta última era la que en ese momento estaba bailando. Era flaquita y de pelo castaño teñido. La verdad no me agradó. Aline me pidió otra copa y le dije que ya no, pues casi me iba.
Ella me pidió 4 cigarrillos. Se los di. Me dio un beso de piquito y se fue a talonear a otras mesas.
En eso que entra inesperadamente un amigo de la Escuela. Nos reconocimos. Se sentó en mi mesa, pidió una chela, vio una chica gordibuena y se fue con ella al privado. Al regresar él, me contó que la chava se la rifó y que deberÃamos organizar una reunión allÃ. Le cobraron 200 por 2 canciones. Mi compa se acabó su chela. En eso llegaron dos chicas que estaban mejor que la brasileña. Mi amigo les dijo que ya se iba y me dejó con las 2. De esas no recuerdo sus nombres. Pero estaban de muy buen ver. Se fue una y me quedé con la que se sentó a mi lado. Según me contó que era su primer dÃa allÃ. Se quedó un rato platicando. Le invité un cigarro y me lo aceptó. Le estuve acariciando sus caderas y tocando sus piernas. Ella se acabó el cigarro y me pidió una copa. Le dije que ya me iba.
Justo cuando me iba se sentó otra chica. Creo que era la mejor del lugar. TenÃa cabello negro largo y un atuendo de chica de carreras de autos.
Me fascinó, pero ya me iba. Como no llevé auto, pues tuve que irme antes de las 11: 30.
Allà mi relato.
Como pueden ver, a veces lo internacional no es tan bueno y hay que esperar a ver pasar a todas las chicas antes de sentarte a una. El lugar es tranquilo y puedes ver “internacionales” cerca de su retiro. De ese lugar, de todas lasque vÃ, sólo 3 se veÃan dignas de invitarle una copa.
Les dejo la ubicacion en google maps.
Saludos.
http://maps.google.com.mx/maps>f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=Calle...




