recordemos que ellas siempre tienen la prerrogativa de decidir a quién sà y a quién no le dan servicios extras, aunque le ofrezcan el pago adicional de $500. Sirve mucho ser cliente frecuente y granjearse su confianza, lo cual no exenta el pago extra. Si ya accedió, es importante estimularla previamente de forma adecuada, empezar con los dedos y usar suficiente lubricante. Si lo hacen cuidadosamente, podrán ver cómo hasta se retuerce de placer; pero insisto, ellas siempre tienen la última palabra.